Gestión de flotas VTC y taxi.
Cada kilómetro cuenta.
Así viaja un viaje de Uber del 1714 NFD por FleetPilot 2.0: cada etapa deja su dato en un único sitio, y el panel y el cumplimiento lo ven todo.
«Tu día» reúne lo que le toca hoy a cada persona, con sus permisos y sus bases: nadie tiene que ir a buscarlo a cinco pantallas.
La base de datos lo calcula con los datos de cada persona, sus permisos y sus bases, y lo vuelve a calcular cada 5 minutos. Es el mismo resumen que llega por correo cada mañana (a quien lo pida) y el que se le puede pedir a Claude.
Lo de Madrid no existe para él: lo filtra la base de datos, en el panel, en cada sección, en los informes y en Claude.
Y en la campana, los avisos de cada uno: ITV que caducan, multas con plazo, liquidaciones emitidas al titular, documentos por firmar al conductor…
El cuadrante dice quién conduce cada coche en cada turno y lo guarda todo: es lo que después decide de quién es cada viaje, cada repostaje y cada multa.
Prioridad: cobertura > asignación > nadie. Cada periodo con su inicio y su fin, y el fin no incluido: a las 16:00 en punto ya conduce el de noche.
Las asignaciones terminan, no se borran: con el histórico se puede atribuir un viaje de hace meses o una multa que llega tarde.
Las reservas de empresa, con su recogida, su vuelo y su cliente, se asignan a un coche y se comunican al registro de servicios VTC antes de empezar: nadie sale sin comunicar.
La reserva se asigna a un coche; el conductor sale del cuadrante (asignación o cobertura de ese día), o se elige a mano. Y el viaje que la cumple se le atribuye igual que cualquier otro.
La factura de servicios (serie FS) entra en la cadena encadenada; el cliente, con sus días de pago, su descuento y lo pendiente de cobro.
«Mi turno» es la app del conductor en el navegador del móvil, sin instalar nada: ficha, revisa el coche y ve lo que ha hecho y lo que va a cobrar.
Entrada, pausas y salida desde su móvil. Cada fichaje se encadena con el anterior (huella SHA-256) y ya no se puede cambiar: el registro de jornada que exige el Estatuto de los Trabajadores (art. 34.9).
«Todo bien» con un toque o cada punto con «Mal» y su foto. Lo que esté mal llega a tráfico como incidencia; un daño en la carrocería, al peritaje del coche, que lo compara con la última revisión.
Los viajes que le atribuye el cuadrante, con su neto, sus propinas, sus horas conectado y el efectivo que lleva encima. Lo de los demás no existe para él: lo filtra la base de datos.
La misma cuenta que hace recursos humanos con el convenio, recalculada con cada viaje: su tramo de la escala, el combustible y los kilómetros que le quedan y cuánto le falta para el siguiente punto.
Contratos, declaraciones de asignación, avisos legales y reconocimientos de deuda se firman en pantalla; cada firma guarda la hora y la huella SHA-256 del texto firmado.
El registro de jornada lo hace el conductor al fichar y nadie lo puede cambiar después: cada fichaje lleva la huella del anterior, y una corrección es un fichaje nuevo con su motivo.
b53a1ef4…36b2806b…683b1b49…35bf2e2f…huella nuevae1c2fa51…Inicio y fin de cada jornada de cada trabajador, conservado cuatro años y a disposición de la persona, de sus representantes y de la Inspección de Trabajo.
Una sola cadena para toda la empresa: para colar un fichaje habría que rehacer todos los que vienen detrás.
… su huella ya no sería la misma y todos los fichajes siguientes dejarían de cuadrar: «Verificar» lo diría al instante, con el primero que falla.
La corrección es otro fichaje, encadenado como todos, que dice a cuál anula, por qué y quién la hace. El original sigue ahí, a la vista de la persona y de la Inspección.
El conductor descarga su registro en PDF desde «Mi turno»; el auditor lo consulta en solo lectura.
Las plataformas pagan por coche o por cuenta, no por persona. FleetPilot 2.0 cruza cada viaje con el cuadrante y se lo atribuye a quien tenía el coche en ese instante, con su porqué.
De día (06:00–16:00) el coche es de Ionuț Ortega; de noche, de Hamza Vidal. El fin no se incluye: a las 16:00 en punto ya es de noche. Si no hubiera nada más, el viaje sería de Ionuț.
El viernes libraba el fijo de día y lo cubría Rubén Prieto, correturno. Orden de prioridad: cobertura > asignación > nadie. La cuenta de Uber con la que se hizo el viaje también es la suya: todo cuadra.
Al resolverlo a mano queda la reasignación con su autor y su motivo. Y si se corrige el cuadrante después, «Volver a atribuir» recalcula los viajes afectados.
Con lo que factura cada conductor, el variable sale solo, con los parámetros del convenio vigentes ese mes: la escala, el fijo, el combustible y los kilómetros permitidos y los descuentos.
Solo cuentan los viajes atribuidos a Andrés —con su cobertura o su asignación de cada hora—, aunque el coche lo hayan llevado también otros. Es el neto que pagan las plataformas por esos viajes, sin propinas ni peajes y con las retarificaciones ya aplicadas.
Por debajo de 4.600 € se queda en el 31 %; el tope es el 45 %. Si cambia el convenio, se crea una versión nueva con su fecha: las nóminas cerradas no cambian.
Si la comisión no llega al fijo, el variable es cero: cobra el fijo. En «Mi turno», el conductor ve cada día cuánto le falta para empezar a cobrar variable.
Lo cobrado en efectivo se cruza con lo ingresado en el banco, y cada repostaje con el coche y el turno: el dinero que se mueve fuera de las plataformas también tiene nombre.
Cada viaje pagado en efectivo llega con su importe en la sincronización o la importación de la plataforma, y se suma a la caja de quien lo hizo (el de la atribución).
Por encima del máximo y con días sin ingresar (3, en Configuración), se abre una discrepancia «Efectivo sin ingresar», con el importe y los días. También se puede entregar en la oficina o descontar en nómina, siempre con su apunte.
Si la tarjeta es del coche, la operación es de quien lo tenía a esa hora; si es del conductor, suya. Y el repostaje alimenta el combustible permitido de su nómina y el coste del coche en la liquidación del titular.
El titular tiene veinte días para decir quién conducía. FleetPilot 2.0 propone a quien tenía el coche, con la evidencia, y cuenta los días; decide siempre una persona.
Una multa de abril notificada en septiembre: por eso el cuadrante guarda todo el histórico.
Solo quien tiene el permiso «Identificar conductores» puede hacerlo, y queda en la auditoría con su nombre. Nunca desde el conector de Claude: Claude puede explicar la propuesta, no comunicarla.
Cada daño se ve en las fotos, se sabe quién llevaba el coche y termina donde tiene que terminar: en el seguro, en el taller y, si hay culpa, en un descuento firmado.
La misma regla que con los viajes y las multas: Manuel Castillo tenía el 5306 MST en el turno de noche desde el 18 de octubre de 2025, sin cobertura ese día. Desde el peritaje, «Abrir siniestro con los daños nuevos» lo prepara con las fotos.
«Entrada en el taller» y «Terminado» marcan los días parados; el coste entra en el del coche y en la liquidación de su titular. El cuadrante sabe que ese día el coche no está.
Cada plazo aparece como descuento en su nómina del mes, hasta saldarlo. Sin firma, no se descuenta nada.
Autorizaciones, visados, distintivos, ITV, seguros y permisos, cada uno con su fecha, su aviso y la norma que lo pide: lo que caduca se ve antes de que caduque.
Cada comprobación con su ⓘ: qué se comprueba, la norma y cómo se corrige. Lo mismo para conductores, titulares y la empresa.
El margen se fija en Configuración (30 días). A cada uno, lo suyo: a tráfico, las ITV y los permisos; al titular, en «Mi inversión», la póliza que vence y el distintivo; al conductor, en «Mi turno», su permiso y su coche.
Cada mes, cada titular recibe su liquidación: lo que han ingresado sus coches, menos lo que cuestan sus conductores y sus coches, menos la cuota de gestión. Línea a línea y con su origen.
Cada viaje entra en el coche que lo hizo y en el titular de ese coche, aunque el conductor sea empleado de otro.
Sus conductores tienen contrato con él: su coste son las nóminas del mes (11.276,07 €) más la Seguridad Social a cargo de la empresa. Sale de las mismas nóminas que calcula recursos humanos.
Las multas a su cargo también entran aquí; lo imputado al conductor, no.
Cada titular tiene su modalidad: cuota fija por vehículo (Lucía, 190 €), un porcentaje de los ingresos o sin cuota (la propia gestora).
Sus coches, sus conductores, sus liquidaciones y facturas, sus multas y siniestros y el cumplimiento de su flota. Nada de los demás titulares.
Las facturas de gestión y de servicios salen de las liquidaciones y las reservas, se encadenan al emitirlas al estilo VeriFactu y ya no se tocan: lo que se corrige, se rectifica.
0CC6264E5170ADD5…55EF587644764D13…… → 0CC6264E0CC6264E → 55EF587655EF5876 → 76E09D35La huella es SHA-256 de los datos de la factura (emisor, número, fecha, importes) y de la huella anterior, con la fecha y hora del registro. Una factura intercalada o cambiada rompe la cadena.
El envío del registro a la AEAT tiene la forma real del servicio y hoy responde en modo simulado (preproducción), con su estado y su CSV. Se pasa a real en Configuración → Integraciones, con el certificado de la gestora.
El libro registro de facturas expedidas, una fila por factura y tipo con su CSV, se exporta para la gestoría y el modelo 303.
Cada día FleetPilot 2.0 cruza plataformas, telemática, tarjetas, jornada y banco. Lo que no cuadra se convierte en una discrepancia con su evidencia, que alguien revisa: no acusa a nadie.
Cada una por su lado parece correcta. Juntas y con el cuadrante, dicen si un coche circuló sin servicio, si alguien se conectó fuera de su turno o si un pago no llegó.
Cada decisión con su motivo y su autor. Una confirmada puede acabar en una incidencia, un descuento firmado o una conversación; una justificada (un traslado al taller), en nada.
Cada persona entra con sus perfiles y sus bases. Lo que no le toca no aparece en la pantalla, ni en los informes, ni en Claude: lo filtra la base de datos, no la interfaz.
Un conector con el estándar abierto MCP deja preguntar y hacer cambios escribiendo, como la propia persona: con sus perfiles, sus bases y las mismas reglas que en la app.
Tienes dos esta semana y una ya fuera de plazo:
MU-2026-0004 · 4953 NFV · exceso de velocidad · quedan 2 días. Propuesto: Bilal Romero Ibáñez, por la asignación del coche (confianza media: no había fichado).
MU-2026-0003 · 2245 NFJ · carril bus · quedan 4 días, con conductor propuesto.
MU-2026-0005 · 5518 NFT · venció hace 2 días: conviene revisarla hoy.
La identificación la tiene que hacer una persona con permiso desde la app.
Hecho: asignación creada desde el lunes 12, sin solapes. Queda en la auditoría como hecha por ti desde Claude.
Eso no puedo hacerlo: identificar a un conductor ante un organismo lo hace una persona con permiso, desde la multa en la app. Te dejo el enlace a MU-2026-0004.
Cada viaje, repostaje, trayecto y multa, a quien tenía el coche en ese instante, con la cobertura por delante de la asignación y su explicación paso a paso.
Cobertura > asignación > nadieEl variable del convenio sale solo y el conductor lo ve en su móvil; cada titular recibe su liquidación línea a línea y la revisa en «Mi inversión».
Convenio por versionesEl conductor propuesto con su evidencia y los veinte días contados; decide una persona, y el importe se imputa a quien corresponde.
Ley de Tráfico, art. 11Efectivo frente a banco por los cuatro últimos dígitos, tarjetas frente a facturas, pagos de plataformas por semana; lo que no cuadra, a la vista.
Discrepancias con evidenciaAutorizaciones, visados, distintivos, ITV, seguros y permisos con su fecha y su aviso; reservas comunicadas al registro VTC antes de empezar.
LOTT · ROTT · RD 785/2021Tráfico, recursos humanos, administración, taller, gestoría y auditor con su perfil y sus bases; el conductor en «Mi turno» y el titular en «Mi inversión».
10 perfiles · filtro por baseJornada con cadena de huellas y facturas encadenadas al estilo VeriFactu; «Verificar» recalcula las dos cadenas enteras.
Ayuda a cumplir y deja registroPreguntas y cambios escribiendo, con los permisos de cada persona; nunca firma ni identifica a nadie ante un organismo.
Entra como tú, nunca con más permisosUna base, sus coches, sus titulares y sus conductores, con el cuadrante y la producción de las plataformas importada.
Las que ya están preparadas, validadas con las credenciales de la gestora: plataformas, telemática, tarjetas, banco y registro VTC.
Tráfico, recursos humanos, administración y taller; los conductores con «Mi turno» y los titulares con «Mi inversión», con la ayuda integrada.
Madrid y Málaga, las nóminas y las liquidaciones de cada mes y la facturación encadenada, lista para VeriFactu en 2027.